domingo, 2 de diciembre de 2012

Mi primer olivo. Rosa Moreno.


Hoy he estado dándole vueltas a ver que ponía en mi siguiente entrada y para inspirarme  he salido a mi terraza a echar un vistazo a mis "ratoncillos"......... y realmente me he dado cuenta que en los años que llevo con ésta afición no he conseguido grandes árboles ni grandes trabajos,  partiendo de la base de que no he invertido mucho, ni en material, ni en adquirir conocimientos,  ya que en los tiempos en los que estamos mis prioridades son otras. 
Pero de lo que sí me he dado cuenta es que está llena de "pequeños y grandes detalles" de la gran cantidad de gente y amistades que he ido cosechando en éstos años y para mí ESE si que es un gran logro. 
 Y esta entrada se la voy ha dedicar a uno de ellos, un olivo que lleva conmigo unos cuantos años, y que viene de Jaén de la cosecha de Jesús (Ruy) y con el que he podido practicar mucho, entre ellos, los trabajos en la madera. 
No tengo fotos de cuando llegó pero al poco tiempo y con pocos cuidados se puso así. 








Lo primero que hice cuando llego la calor fue hacerle un trasplante y ver que tenía debajo ya que según me dijo Jesus  tenía una gran patata debajo de la tierra a la que tendría que pegar un buen corte para que en un futuro entrara en una maceta algo más pequeña. 





Fui muy miedosa a la hora de cortar porque era uno de mis primeros trasplantes, si éste me pilla ahora y siendo un olivo .........templaría al verme jejeje. No tengo fotos de cómo lo dejé pero le quité mucho para lo que traía pero menos de lo que debía por lo que me tocará volver a empezar. Son cosas que vas aprendiendo con los años y es que más vale cortar y empezar desde cero para no perder años.


Al tiempo brotó como un loco 



Lo siguiente que le hice fue meterle mano a la madera, puse en práctica todo lo que he ido observando en otros trabajos de distintos blog y foros a los que debo de agradecer los pocos conocimientos que he adquirido. 





Un poco de pasta para sellar el corte y................ "el resultado" de unas tardes entretenidas. 











Este invierno volveré a darle un buen repaso a la madera, trabajaré los jin y el shari y 
cuando llegue el buen tiempo volveré a trasplantarlo cortando y destapando un poco más la base, cortaré  toda la ramificación que sobra he intentaré guiarlo desde el principio dando más movimiento a la ramificación...............
Vamos que empezaré de nuevo, pero con menos miedo y unos pocos más de conocimientos, pero como dicen por ahí ésa sera otra historia que en su día volveré a compartir con vosotros.